1989 . Las casas de los amigos te reciben con una de esas mesas angostas pegadas a una pared donde no se ve nada: palomitas de Lladró, vírgenes de conchas de guacuco y porta retratos con marco de pewter, cerámica y plástico dorado que muestran a la familia con sus mejores galas. Divinos todos: vacaciones en Disneywor , bodas en La Piragua , primeras comuniones con tequeños de Casa Mar y piñatas donde el protagonista es el frasco de Etiqueta Negra ; colores de los 70's ya con otros tonos, ralos. Y en el fondo de la sala el resabido Trompiz que define a todo el que es pudiente, en casas financiadas por el Banco Obrero. Todos ex-Adecos, los únicos arrepentidos los que no robaron suficiente para mudarse a La Lagunita. En las terrazas abriendo el minúsculo jardín, una barra, coronada por un alero de tejas bajo los que cuelgan unos jamones falsos, con moñas de polvo y guirnaldas de pimientos plásticos, afiches de corridas de Girón en Va...